Alexandra Pomales protagonizará 'Killer Women'
Alexandra Pomales será la protagonista de la serie de televisión "Killer Women", que producirá Latin World Entertainment para la cadena ABC durante el segundo semestre de este año, anunció la empresa. "Me siento muy feliz y agradecida con Dios por esta oportunidad. Y, definitivamente, esta noticia ha sido el mejor regalo de Día de la Madre que le puedo dar a mi mamá, que me ha apoyado tanto en mis sueños", indicó Pomales en un comunicado. La compañía Latin World Entertainment informó que Pomales, de 17 años, se posicionó desde su primera audición como la favorita para hacer el papel de "Hailee Parker", una chica rebelde pero sencilla. Alexandra Pomales es la imagen del canal original sindicado de YouTube líder en español, NuevOn, y participó en las telenovelas "El fantasma de Elena" y "La casa de al lado", ambas de Telemundo, y la serie de televisión "Grachi", de Nickelodeon Latin America. Pomales será la sobrina de la protagonista, "Molly Parker", una agente de Texas especializada en crímenes de mujeres que interpretará la actriz Tricia Heffer. La trama de "Killer Women" se desarrollará en la ciudad de San Antonio (Texas), donde la familia de Parker tiene un rancho, e incluiría actrices y actores hispanos como invitados especiales en roles centrales cada semana. Entre el grupo de actores se incluye a Alex Fernández, Marc Blucas, Michael Trucco y Marta Miláns, quien será la madre de Hailee. La serie "Killer Women", que se transmitirá en horario estelar en el segundo semestre de 2013, es una adaptación del popular formato "Mujeres Asesinas", de Pol-Ka Producciones de Argentina, y cuenta en su equipo con Sofía Vergara y Luis Balaguer como productores ejecutivos.
EFE
Última actualización el Sábado 18 de Mayo de 2013 11:56
Haneke: Mi cine habla de 'cosas que nos aterrorizan'
Historias incómodas, que hablan de "cosas que nos atemorizan", que desafían al espectador. Que justo ese cine sea premiado con el Príncipe de Asturias de las Artes es para el director Michael Haneke un reconocimiento a su oficio como cultura, en una época en la que se glorifica el éxito en taquilla. Michael Haneke atiende por teléfono en mitad de uno de sus viajes por Europa, en lo que está siendo un año frenético de trabajo, presidido por el éxito de su última cinta "Amor", ganadora de la Palma de Oro de Cannes, el Oscar y el Globo de Oro. "Para el cine como tal, es muy hermoso aparecer también en esta alta sociedad de cultura y ciencia. Porque hoy la mayor parte del cine es sólo mainstream y no puede ser considerado como cultura", se alegra Haneke al hablar de este galardón, que recogerá en octubre en el Teatro Campoamor de Oviedo. Un reconocimiento que no sólo es a su trabajo, sino que el también guionista considera se extiende a toda la profesión. En ese debate entre cine como cultura o como industria, entre calidad y taquilla, Haneke (Múnich 1942) tiene clara su respuesta. "Un país debe reflexionar si quiere cultura o no. Y la cultura, hoy día, no puede mantenerse sin subsidios. Si se quiere el cine como producto comercial, se puede hacer como en EE.UU., pero entonces las películas tienen otra pinta. Un cine de masas no necesita subsidio. Pero entonces no es un producto cultural, sino económico". El propio Haneke es consciente de que sus películas no son fáciles de contemplar al poner al público ante situaciones límite. "No se trata de hacer que el espectador deje de mirar. Pero, a veces, hay realidades que son difíciles de soportar y, cuando se muestran de forma dura, puede ser que alguien no lo aguante", analiza el cineasta. Haneke afirma que "ese encuentro con la verdad es siempre doloroso, porque uno no la ve con gusto". "Pero esa es la esencia del drama desde sus orígenes; desde la tragedia griega, el drama no ha tratado cosas agradables", sentencia. "El cine es drama, y el drama vive del conflicto. Si uno no hace comedia y se ocupa de cosas serias, tiene que saber hablar de las cosas que nos aterrorizan a todos. La violencia en la sociedad es una de esas cosas que nos dan miedo", explica sobre uno de los ejes de su obra. Con todo, el autor de trabajos como "Funny Games" o "La pianista" asegura que no hace cine político ni pretende transmitir un mensaje. "Antes que nada, soy alguien que trata de hacer buenas películas", sintetiza el director. Cintas sin intención adoctrinadora, pero que no renuncian a dejar su huella en el espectador, aunque sea efímera. "Cuando con una película o un libro se logra que la gente que la ve o lo lee reflexionen un poco o se sensibilicen por una tarde, entonces ya hemos ganado bastante", se contenta. Por ejemplo, Haneke se refiere a "Amor", una cinta de la que Pedro Almodóvar ha dicho que debería ser de obligado visionado por los ministros de Justicia, para centrar el debate sobre la eutanasia. "Me parece muy bonito lo que ha dicho. A él lo valoro mucho. No hice, en principio, la película por eso. El motivo de hacer la película es cómo afronta uno el sufrimiento de una persona a la que se ama", explica sobre la cinta. La concesión del Príncipe de Asturias alarga la relación que Haneke ha mantenido este año con España, gracias a la presentación en el Teatro Real de un montaje del "Cos Fan Tute" de Mozart, de cuya dirección escénica ha sido responsable. Una relación que, afirma, sería "maravilloso" que continuara. Sobre si España, o un tema español, podría ser el eje de su próximo trabajo, Haneke reconoce no tener claro aún cuál será su siguiente proyecto, aunque insistió en que él necesita conocer a fondo el asunto de que tratan sus películas. "En estos momentos no estoy en situación de decir cuál será mi próximo proyecto. Voy avanzando de trabajo en trabajo y me dejo sorprender", indica Haneke. De momento, el objetivo es "volver a la vida" tras una época de trabajo intenso, que incluso le ha mantenido alejado del cine, como espectador, en el último año. Respecto a los premios que ha recibido "Amor", Haneke explica que ha sido "hermoso", pero que ya es hora de "producir algo para volver a ganar dinero".
EFE
Última actualización el Sábado 18 de Mayo de 2013 11:13
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Star Trek vuelve con la misión de dominar la taquilla
La nueva secuela de la popular saga "Star Trek" debuta en los cines de Estados Unidos, donde los tripulantes de la nave Enterprise medirán sus fuerzas con el superhéroe del momento, Iron Man, cuya tercera aventura en solitario ha hecho furor en la taquilla. "Star Trek En la Oscuridad" se adelanta un día al habitual estreno de los viernes para continuar el relato de los jóvenes capitán Kirk y señor Spock (Chris Pine y Zachary Quinto) en este nuevo universo diseñado para la franquicia que ahora comanda el director J.J. Abrams. En esta ocasión, los protagonistas tendrán que detener a un enemigo que amenaza con destruirlo todo, incluso los únicos lazos afectivos que tienen. La cinta ha sido acogida con entusiasmo por la crítica y todo apunta a que reemplazará a "Iron Man 3" como la película más taquillera después de dos fines de semana consecutivos en los que arrasó el héroe de Marvel. Lejos de los números estratosféricos que se esperan para "Star Trek" quedarán otras novedades que refrescarán la cartelera estadounidense a partir del viernes. Julianne Moore encabeza "The English Teacher", una tragicomedia en la que interpreta a una profesora de inglés aficionada a la lectura y cuya vida apacible quedará patas arriba cuando decida ayudar a un exalumno a perseguir su sueño de ser actor en vez de terminar estudiando abogacía. También dará un giro imprevisible el fin de semana de un grupo de amigas de la infancia que deciden dejar atrás sus diferencias y juntarse en una remota isla de la costa atlántica de EE.UU., un error que podría llevarlas a la tumba en "Black Rock". Siniestra resulta igualmente la conspiración que plantea "Erased", cinta que juega con teorías ya vistas en la gran pantalla en las que la identidad de los protagonistas es eliminada como parte de una operación encubierta. En esta ocasión, Aaron Eckhart ("El Caballero Oscuro") lleva sobre sus hombros el peso de la acción mientras trata de evitar que la CIA acabe con ellos.
EFE
Última actualización el Jueves 16 de Mayo de 2013 15:00
Hollywood protagonizó la alfombra roja de Cannes
La primera alfombra roja del Festival de Cannes, que inauguró su 66ª edición, se vio marcada por la presencia de grandes estrellas de Hollywood, con Leonardo DiCaprio, Nicole Kidman y Steven Spielberg a la cabeza.
Deslucido por el viento y una lluvia intermitente, el paseo acogió sus primeras caras conocidas con la aparición conjunta de los integrantes del jurado, presidido por el director de "Lincoln", "Indiana Jones" o "Parque Jurásico".
Por su blancura, altura y elegancia destacó dentro de ese grupo Nicole Kidman, con un vestido de Dior palabra de honor, tono rosado y decoración floral, portado con una contención que contrastó con el espectáculo que precedió la llegada del equipo de "El Gran Gatsby", película fuera de competición con la que se inauguró el festival.
Coches de época, música y vestidos charlestón se adelantaron a los protagonistas de la película de Baz Luhrmann, entre quienes Leonardo DiCaprio, con esmoquin, pelo engominado, raya lateral y cuidada perilla, ofreció una imagen no muy alejada de su encarnación del magnate Jay Gatsby.
Carey Mulligan, con un pronunciado escote, o Isla Fisher, con su melena pelirroja suelta y ondeada y un vestido rojo intenso de volantes vaporosos, acompañaron al protagonista del filme y a uno se sus mejores amigos dentro y fuera de la pantalla, Tobey Maguire, con el protocolario esmoquin.
Una conocida marca de cosméticos llenó también la alfombra de guapas oficiales: las actrices Juliane Moore, con corpiño negro y falda larga violeta, y Freida Pinto, con la espalda descubierta; o la exmaniquí Inés de la Fressange, con un vestido de corte griego.
Todos ellos, según iban declarando a su llegada, felices por participar en esta nueva edición, y por recorrer esas escaleras que, en palabras del austríaco Christoph Waltz, miembro del jurado, pueden considerarse "el ascenso al templo del cine".
EFE
Última actualización el Jueves 16 de Mayo de 2013 13:37
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